Navegación para robots móviles AGV
A medida que crece la importancia de la flexibilidad, los procesos de transporte se llevan a cabo, cada vez con mayor frecuencia, mediante sistemas de transporte sin conductor (AGV) y robots móviles autónomos (AMR). Para que estos vehículos puedan reconocer de forma autónoma sus trayectorias dentro de una planta y desplazarse con seguridad, se requiere un sistema de sensores adecuado para la detección y cartografía del entorno. A tal fin, están disponibles diferentes conceptos de navegación y soluciones técnicas.
Para aplicaciones en un entorno mayoritariamente estático, pueden utilizarse métodos de navegación sencillos. Entre ellos se incluyen, por ejemplo, el guiado por pista mediante líneas guía ópticas o magnéticas, así como el control de la trayectoria a través de puntos de referencia definidos. A este método se le suele denominar navegación por cuadrícula.
Sin embargo, en entornos dinámicos con condiciones cambiantes, es necesario detectar y evaluar continuamente el entorno. Aquí es donde entra en juego la denominada «navegación natural», basada en el principio SLAM (localización y mapeo simultáneos). En este proceso, el robot determina su propia posición dentro del entorno y, al mismo tiempo, crea un mapa digital de su entorno.
Los sistemas de sensores modernos, como LiDAR, cámaras y sensores ultrasónicos o de radar, posibilitan una percepción fiable del entorno. A partir de esta información, el robot puede planificar sus rutas de forma autónoma, esquivar obstáculos y reaccionar con flexibilidad ante cambios, como personas u otros objetos en movimiento presentes en su trayectoria.